Capítulo 128 128

Amaris gimió sin poder evitarlo, estando completamente a su merced y disfrutando cada segundo.

Aunque Maena no quisiera ceder a sus exigencias, Amaris las aceptaría con gusto cada noche de su vida.

'¿Te gustaría, princesa?' Le murmuró al oído mientras sujetaba con firmeza su barbilla con los dedos...

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