Capítulo 135 135

El silencio que impregnó la sala después de que los sabios se marcharan para tomar su decisión solo fue interrumpido por la figura abatida y sollozante de Jess, que permanecía acurrucada en su prisión.

La rodilla de Minerva se sacudía incesantemente arriba y abajo, un claro indicador de la irritaci...

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