Capítulo 24 24

Había sido un milagro poder introducirle la cbeza, y estaba perdiendo la lucha contra el impulso de penetrarla con sus cjones.

Detuvo los movimientos, levantó un poco las piernas y las abrió. Se inclinó hacia adelante, la besó suavemente y fue aumentando la intensidad del beso mientras le acarici...

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