Capítulo 28 28

Maena sonrió satisfecha al ver cómo se venía abajo el hombre que tenía delante.

'Ahora sabes lo que sufrí cada vez que metías tu pne en el muy pero muy usado orificio de esa ptica. No fuiste el primero..., y ciertamente no serás el último'. Río.

Maena miró a Fernando fijamente a los ojos, y él s...

Inicia sesión y continúa leyendo