Capítulo 29.

Sí, el sueño había llegado y con él vinieron los sueños. De pie, sola en un extraño pasillo que no le resultaba familiar en absoluto, Rebecca se sintió atraída a caminar. Las paredes y puertas parecían extenderse hasta el infinito, sin fin. Algo dentro de ella le decía que tenía que llegar al final,...

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