Capítulo 28 Revelaciones

Miranda sonrió ante el entusiasmo de su padre.

—Sí, papá, tengo casi un mes, y estoy segura de que será un niño, el heredero que siempre has soñado.

—Un nieto... —Dianco parecía a punto de estallar de felicidad— el futuro de nuestro imperio está asegurado, pero primero, tengo que poner a ese yerno...

Inicia sesión y continúa leyendo