Capítulo 74 La peor enemiga

Rita abrió los brazos, como si fuera a abrazar a Maya, pero se detuvo a medio camino.

— ¡Maya, querida! — exclamó con falsa alegría — ¿Es así como recibes a tu madre después de tanto tiempo?

Maya retrocedió un paso, cruzando los brazos sobre el pecho como si quisiera protegerse.

— ¿Qué quiere...

Inicia sesión y continúa leyendo