Capítulo 156

Richard la miraba fijamente, con el pecho agitado. Margaret preferiría apartarlo incluso en su estado debilitado.

Minutos después, dos altos guardias de seguridad entraron apresuradamente, sorprendidos momentáneamente por la escena.

—Señora, ¿está bien? —preguntó uno de ellos.

—Sáquenlo —ordenó M...

Inicia sesión y continúa leyendo