Capítulo 261

Richard se deslizó hacia la inconsciencia, ya no bromeaba, solo murmuraba su nombre una y otra vez.

—Margaret... no te vayas...

Incluso en su sueño febril, su ceño permanecía fruncido, una mano se extendía débilmente por el aire.

Margaret tomó su mano, y esa palma ardiente la apretó de inmediato ...

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