Capítulo 33

Todo tenía sentido ahora.

Él, Richard, había entregado el veneno a su propia esposa, y luego la acusó de actuar mientras moría por ello.

Una risa fría escapó de su garganta. Tanto Lena como su asistente estaban demasiado asustados por esta reacción escalofriante como para hacer un sonido.

Richard...

Inicia sesión y continúa leyendo