Capítulo 36

Pero al mirar su rostro—más pálido que el papel—y sus ojos vacíos, sin vida, Richard sintió que toda su violencia e impulsos se extinguían al instante.

¿Qué derecho tenía él? ¿Qué calificaciones poseía? Él era quien la había llevado a ese estado con sus propias manos.

La enfermera parecía preocupa...

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