Capítulo 77

Richard no había dormido en toda la noche. Su cabeza le dolía tanto que apenas tenía energía para lidiar con la histeria de su madre.

—Mamá, no necesitas preocuparte por los asuntos de la empresa —dijo, pellizcándose el puente de la nariz.

—¿No necesito preocuparme? —Camila estalló como un petardo...

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