Capítulo 24. El gran banquete

Lucian, aún sin querer ceder, susurró cerca del oído de Ethan con una sonrisa traviesa:

—Eres muy hermoso, Ethan. Me gustas mucho.

Su aliento rozó el oído de Ethan, enviando un escalofrío involuntario por su columna, una sensación de repulsión creciendo dentro de él.

Después de decir esto, Lucia...

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