Capítulo 30. Atención especial

La comida fue retirada rápidamente. Cuando Reed Jace regresó, llevaba un tazón de medicina recién preparada, el vapor que se elevaba llenando la habitación con el aroma penetrante de hierbas medicinales.

—Su Alteza, es hora de su medicina —dijo Reed Jace respetuosamente, su voz llena de preocupació...

Inicia sesión y continúa leyendo