Capítulo 170:

Los ojos de Leila relampaguearon de ira antes de que soltara una mueca burlona.

—Como ya decidiste que fui yo, muy bien, fui yo. No tengo nada más que decir. De todos modos, para ti solo existe Amelia. Ella es la luna en el cielo, y los demás no somos más que polvo bajo sus pies. ¿Cómo podrían siqu...

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