Capítulo 397

Amelia respiró hondo, a duras penas logrando mantener el pánico a raya.

Otro capítulo de su vida había sido cerrado a la fuerza.

Su mente era un torbellino, los recuerdos pasaban como en una cinta de cine: el trabajo, la empresa, los amigos, la familia, todo.

En ese momento, su mayor preocupación...

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