Capítulo 469

El cielo sobre Pinecrest por fin se despejó.

Un mes de penumbra continua se desvaneció como si una mano invisible lo hubiera borrado.

La luz del sol atravesó las nubes rezagadas, derramando un resplandor cálido sobre las calles de la ciudad, todavía marcadas por el reciente brote de gripe.

Amelia...

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