Capítulo 96

Amelia ni siquiera pestañeó. —Claro, mándalo directo a mi galería.

Diana, irritada por lo tranquila que estaba Amelia, se plantó justo delante de ella. —¿Quién demonios eres?

Todos estaban pensando lo mismo.

Pero nadie tenía el valor de preguntarlo.

Al fin y al cabo, si de verdad era Amelia, ser...

Inicia sesión y continúa leyendo