Capítulo 57

PERSPECTIVA DE CASSANDRA

Toc, toc.

Gimo mientras mis ojos pesados se abren y escucho los golpes en la puerta.

—¿Quién es? —gruño, sentándome en la cama y mirando alrededor de mi dormitorio.

—Señorita… ¡es la hora de la cena! Por favor, salga de su habitación, la señora y el señor la están espera...

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