Capítulo 7

PUNTO DE VISTA DE KILLIAN

Maldita sea.

Sus labios. Todavía brillaban por el sorbo de agua. Carnosos, rojos y completamente besables. Una loca y primitiva urgencia surgió en mí—inclinarme sobre esta mesa y probarla de nuevo, para ver si seguía siendo tan dulce como la recordaba.

Sentí que me...

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