Capítulo 296 Ni siquiera puedo manejar a una mujer

—Esa pesadilla...—James frunció el ceño y luego habló—. ¿Te refieres a la pesadilla que has tenido durante más de veinte años, donde alguien te sonríe de una manera aterradora?

Solo mencionar esa pesadilla hizo que Laura se estremeciera. Ella abrazó a James con más fuerza y asintió—. Sí. ¿No es ext...

Inicia sesión y continúa leyendo