calambres y ataduras

Nayera cerró la puerta en su cara justo cuando Kush se detuvo en la entrada. Nayera respiró hondo. No esperaba que él la presentara como su novia. ¿Quién se creía él para decidir por ella? ¿Para llamarla como le diera la gana?

Podría haber dicho que era una amiga o una empleada, pero no, tenía que ...

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