~ Treinta y tres ~

La puerta del ascensor finalmente se abrió y salí sin problemas. Saludé a la recepcionista y ella respondió:

—Buena suerte para hoy.

Me detuve frente a la puerta de vidrio y me volví hacia ella.

—¿Qué quieres decir? —pregunté.

Ella hizo un gesto para que me acercara, así que volví hacia ella. Ta...

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