101.

La visión de Taliya se nubló mientras se tambaleaba hacia la puerta, sintiendo el calor desconocido recorriendo sus venas. Su corazón latía con fuerza en sus oídos y su piel se sentía incómodamente caliente. Apenas logró dar unos pasos antes de que sus piernas flaquearan. Justo cuando sus rodillas e...

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