108.

Tío Hashim entró en la habitación tenuemente iluminada, sus ojos se abrieron de par en par al ver la escena frente a él. Al otro lado de la habitación estaba Faraz, su rostro torcido en una mezcla de sorpresa y resentimiento. La vista de Hashim parecía encender algo en él—una rabia latente que solo ...

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