31. SIEMPRE ESTARÁ AHÍ

Taliya caminaba rápidamente hacia el parque, su corazón latiendo tan fuerte que apenas podía escuchar sus propios pensamientos. Murad le había enviado otro mensaje, diciéndole que se encontraran en el parque.

Sentía una mezcla de anticipación y temor, su mente girando con mil preguntas. ¿De qué que...

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