52. BIENVENIDO A BORDO

Al subir al jet, Haroon escuchó el suave zumbido de los motores que llenaba la elegante cabina. Respiró hondo, tratando de sacudirse el estrés del día. Sofia lo siguió de cerca, con los ojos abiertos de asombro y nervios. El lujoso interior del jet contrastaba fuertemente con sus circunstancias inci...

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