67. CELOS

Haroon se sentaba inmóvil, el olor estéril del hospital lo envolvía por todos lados. Sus ojos estaban fijos en la puerta oscilante por la que habían llevado a Taliya, desapareciendo en la habitación privada. Ella se veía tan frágil, tan fría—su cuerpo sin vida grabado en su mente como una imagen inq...

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