76.

La luna colgaba alta en el cielo nocturno, proyectando un resplandor plateado a través de la ventana del dormitorio de Taliya. El suave sonido de los grillos llenaba el aire, creando un fondo tranquilizador en la quieta soledad de la pequeña habitación. Taliya yacía acurrucada en su manta, su pecho ...

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