80. DESTRUIR

La noche estaba cargada de silencio, salvo por el leve zumbido de la ciudad a lo lejos. Las sombras se alargaban por la habitación, parpadeando bajo la tenue luz de una sola lámpara. El aire estaba frío, rancio y pesado con anticipación. El hombre se sentaba en el centro de la habitación, su silla o...

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