CAPÍTULO 22

La fiesta estaba en pleno apogeo, la gente bailaba, bebía y simplemente se divertía. Por un momento, casi parecía que me estaba divirtiendo en una fiesta normal con personas normales y legales, sin armas y sin una amenaza real de ser masacrados.

Mis manos encontraron su camino alrededor de los homb...

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