CAPÍTULO CIEN

La Chica en el Espejo

La oscuridad era eterna.

Flotaba en ella, ingrávida, sin habla, perdida.

Sin dolor, sin sonido, sin calor. Flotando en calma. Hasta que una luz pulsó a lo lejos.

Comenzó como un pequeño punto. Se abrió. Se hinchó. La atrajo.

De repente, se levantó

Sobre vidrio.

Estaba ro...

Inicia sesión y continúa leyendo