CAPÍTULO CIENTO SIETE

La Cabaña

Ya era el crepúsculo cuando llegaron.

La cabaña se mantenía quieta y silenciosa bajo la cobertura de árboles densos, las paredes desgastadas y retorcidas por el clima, cubiertas de musgo y erosionadas, pero una tensión no dicha latía a su alrededor, algo más denso, que ninguno de los dos...

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