CAPÍTULO CIENTO ONCE

El beso mojado

El sol de la tarde atravesaba los árboles en un rayo suave, iluminando el camino curvado con luz dorada mientras Joel y Emerald paseaban en silencio. La tensión entre ellos no era hostil ni cálida... había evolucionado a algo diferente. Fría, pero cargada.

Llegaron a la orilla del r...

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