CAPÍTULO CIENTO DIECISIETE

La toalla resbaló del cuerpo de Emerald mientras Joel la acostaba suavemente en la cama, sus movimientos sin prisa, calculados, cada centímetro del depredador saboreando a su presa.

Ella lo miró aturdida, su piel aún sonrojada por su primer encuentro, su corazón latiendo frenéticamente. Pero algo a...

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