CAPÍTULO 120

Ovación de pie

Un golpe ensordecedor resonó contra la puerta de la cabaña.

—¡Alpha!—gritó alguien.

Emerald saltó tan fuerte que casi derriba su silla. El tenedor cayó al suelo mientras se ponía de pie, el terror quemándole el pecho. Todavía estaba desnuda, cubierta de harina, con el cabello hecho...

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