CAPÍTULO 122

Mi Hermano

El fuego crepitaba suavemente, arrojando una luz dorada sobre la acogedora cabaña. Joel se recostaba en el sofá, con las piernas extendidas frente a las llamas, mientras Emerald se acurrucaba a su lado, abrazando sus rodillas contra el pecho. Una quietud cargada se extendía entre ellos —...

Inicia sesión y continúa leyendo