CAPÍTULO 134

El sol estaba bajo en el cielo, su frío dorado esparciéndose por la frontera norte. Joel se encontraba en la cima de la cresta, con los brazos cruzados sobre el pecho, la capa ondeando en la brisa. Tenía la mandíbula apretada, sus ojos más duros. Ya no había calidez en él… ni para el viento, ni para...

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