CAPÍTULO 139

La puerta se abrió con un chirrido.

Joel entró en la cálida cabaña de madera, las sombras del crepúsculo cayendo tras él. El frío del exterior se aferraba a sus botas, pero el sonido que llegaba desde la cocina lo hizo desaparecer en un instante.

Risas.

Sus risas.

Ligeras y aireadas, francas y s...

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