CAPÍTULO 144

La visión en la noche

La cabaña estaba en silencio, salvo por el suave tic-tac del antiguo reloj en la pared. Esmeralda estaba sentada en la alfombra frente al fuego, el pétalo rojo permanecía en su palma como una brasa en forma de corazón. No se había marchitado. Si acaso, parecía más lleno ahora,...

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