CAPÍTULO 147

La Huella Carmesí

La luz del sol matutino se extendía en dedos de oro a través del bosque, acariciando de oro el camino curvo por el que el camión de Joel ascendía constantemente. El bosque permanecía en silencio en la niebla matutina, una ligera bruma que se aferraba a los árboles como espíritus g...

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