CAPÍTULO 157

Acero Medido

El vidente asintió. —Los dioses podrían estar sonriéndote aún.

Asintió a sus arqueros.

Ahora

La primera andanada llovió. Flechas con puntas de fuego que envolvieron los trineos en llamas. Los gritos resonaron en el valle. Los ladrones corrieron, pero el paso no les ofrecía ruta de e...

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