CAPÍTULO 164

UNA VEZ MÁS

La vela junto a su cama se había consumido hasta convertirse en un muñón. La cera derretida goteaba en cintas sobre la mesa de madera, endurecida como una vena coagulada. Emerald permanecía en silencio, con las rodillas contra su pecho, su mirada fija en la ventana, en el lugar donde co...

Inicia sesión y continúa leyendo