CAPÍTULO 165

La tormenta llegó al amanecer.

No truenos, algo diferente. Un cambio en la presión que despertó al mayordomo justo después del amanecer, presionando las ventanas, gimiendo a través de las tablas. Recorrió la cabaña como un hombre recorriendo una iglesia, cerrando las puertas con doble llave, rocian...

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