CAPÍTULO 169

Esmeralda se incorporó lentamente, su respiración salía entrecortada mientras el negro del sueño se filtraba en el mundo. La cabaña estaba quieta, más fría de lo que debería estar. No había viento. No había llamas. Nada más que ella y la sensación de inquietud de que algo había regresado con ella de...

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