CAPÍTULO VEINTIOCHO

REFLEXIONES EN SILENCIO

Los pies de Emerald se dirigieron hacia los aposentos que le habían asignado, cada paso más pesado que el anterior. Su corazón dolía por la frialdad en la voz de Joel, y el silencio entre ellos dejaba un sabor amargo en su boca. Entró, deteniéndose por un segundo, mientras l...

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