CAPÍTULO TREINTA Y SEIS

ATADA POR UN HILO

El calor del baño había aliviado gran parte de la tensión de su cuerpo, pero hizo poco para calmar la tormenta en su corazón. Se quedó en el agua tanto como pudo, esperando que el calor se filtrara desde el persistente tirón de la presencia de Joel, las impresiones de sus manos so...

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