CAPÍTULO CUARENTA Y CUATRO

UN REVUELO EN LA NOCHE

Con una extraña sensación de asfixia comenzando a apoderarse de ella, Emerald se incorporó en la cama, su corazón latiendo con fuerza; la habitación estaba silenciosa, demasiado silenciosa. Aun así, algo en el aire no se sentía del todo bien. Presionando una mano contra su pe...

Inicia sesión y continúa leyendo