CAPÍTULO SESENTA

LA INVITACIÓN

Esmeralda estaba tumbada en el sofá de la habitación de Joel, pasando las páginas de un libro sin realmente leer nada. Su lobo paseaba inquieto en su mente, su desasosiego reflejaba el suyo propio. El peso de la presencia de Joel colgaba pesado en el aire de la habitación, aunque no h...

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