CAPÍTULO SESENTA Y CINCO

EL CALOR DEL BAILE

La mano de Joel en la cintura de Esmeralda se apretó, tirándola contra él, su cuerpo prácticamente pegado al suyo. La otra mano agarraba la de ella con un agarre firme y posesivo. La música era baja y sensual: una melodía lenta que ahogaba la conversación circundante.

El aliento...

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